Otro cruel final (25-24)

Otra vez en los últimos segundos. En esta ocasión, con un tanto no concedido a Óscar Camacho. El Unión Financiera Base Oviedo se ve privado de sumar un punto como visitante por segunda vez en la temporada. Si en Pontevedra fue un penalti inexistente, en Aranda de Duero el motivo fue la bocina. Los d Ricardo Margareto, tras un partido muy reñido, cayeron derrotados en el Santiago Manguán (25-24).

El encuentro comenzó con el Unión Financiera Base Oviedo mandando en el marcador. Esto sería la tónica de prácticamente toda la primera mitad. Los tantos de Manuel Barrios y Emi Franceschetti situaron por encima a los de Ricardo Margareto en el primer parcial de cinco minutos. Los asturianos saltaron muy centrados y, con tantos de Rubén Menéndez, Barrios y dos goles de Ortega, lograron su primera gran renta, cuatro goles (2-6, minuto 9).

Tras el tiempo muerto local, se produjo la primera reacción de los arandinos, quienes recortaron distancias en el marcador hasta situarse solamente a dos goles mediado el primer acto. El Unión Financiera Base Oviedo se agarró al partido y superó el primer revés. Las acciones de Javi Sanz primero, el penalti de Raúl Blanco y el tanto de Ortega tras una buena jugada colectiva sirvieron para devolver la tranquilidad al conjunto asturiano (7-10, minuto 20). Sin embargo, en el tramo final de la primera mitad, el Tubos Aranda llegó a situarse por delante en el marcador (12-11, minuto 29). La aportación del pivote Rubén Rozada, con dos tantos claves desde los seis metros, a punto estuvieron de permitir al Unión Financiera Base Oviedo con ventaja a los vestuarios. El tanto de Arnau Fernández lo evitó. Empate a 13 tantos a los 30 minutos de juego.

En la reanudación, el Unión Financiera Base Oviedo volvió a saltar concienciado, con otro 0-2 de parcial, rápidamente contrarrestado. Manu Barrios consiguió, con otros dos lanzamientos lejanos, una nueva renta para el equipo asturiano (15-17, minuto 36). A partir de ahí, los locales mejoraron sus prestaciones en defensa y al Unión Financiera Base Oviedo le costó encontrar la portería rival, defendida por un gran Pau Guitart. Solamente los goles de Costoya y de Raúl Blanco, este en dos ocasiones desde los siete metros, permitieron mantener con vida a los asturianos, mientras el partido parecía que se iba escapando. A falta de cinco minutos, Villa de Aranda mandaba por dos tantos (25-23). En los últimos minutos, el Unión Financiera Base Oviedo se lo creyó y fue merecedor del premio del empate. Rubén Menéndez apareció con un tanto capital (25-24) y, después, Fede Wermbter impidió el gol local. En la siguiente acción, Rozada no consiguió anotar un contragolpe, donde, además, recibió un fuerte golpe contra la valla aledaña a la pista. Con 30 segundos por jugarse, tras el tiempo muerto local, Wermbter taponó el lanzamiento de Enebral. Con la bocina al límite, Camacho batió a Guitart. Los árbitros entendieron que el gol no entró en tiempo. Otro duro y cruel final para un Unión Financiera Base Oviedo que mereció el empate.

En la próxima jornada, el equipo carbayón tratará de levantarse y reencontrarse con los triunfos ante su público. El Unión Financiera Base Oviedo se medirá en Vallobín a Balonmano Alcobendas el sábado, a las 18:30 horas.

 

Tubos Aranda Villa de Aranda (25): Pau Guitart, Dalmau Huix (1), Víctor Megías (4), Dani Virulegio (1), Arnau Fernández (2), Víctor Enebral (3), Álex Berbel (2) –siete inicial- Alberto Pinillos, Joaquín Barceló (10), Magnol Suárez, Isaac García (1), Sergio Calleja, Jevgenijs Rogonovs, Juan Tamayo, Mihael Ivanov (1) y Adrián Hernando.

Unión Financiera Base Oviedo (24): Fede Wermbter, Raúl Blanco (4), Manuel Barrios (5), Emi Franceschetti (2), Javi Sanz (2), Rubén Menéndez (3), David Ortega (3) –siete inicial- Carlos Costoya (2), Jaime González, Óscar Camacho, Diego Fernández (1), Gonzalo Carou, Rubén Rozada (2), Jayro Pérez y Marcos García.

Árbitros: Jorge López González y José Luis Hernández Lara. Amonestaron al visitante Emi Franceschetti. Excluyeron dos minutos al local Daniel Virulegio y al visitante Carlos Costoya.

Marcador cada cinco minutos: 0-2; 3-6; 5-8; 7-10; 10-11; 13-13; descanso-; 15-16; 18-19; 20-20; 22-21; 25-23; 25-24.

Pabellón Santiago Manguán: Unos 1.200 espectadores.