El Unión Financiera Base Oviedo valora de forma positiva la temporada que finaliza y ya sienta las bases para el proyecto en División de Honor Plata
Con el final de temporada, llega el tiempo de la reflexión y del análisis. También de sentar las bases para el futuro. A eso se ha dedicado hoy el Unión Financiera Base Oviedo, con la rueda de prensa de final de campaña, en la que han intervenido el presidente, Pepe Rionda, el coordinador deportivo, Ricardo Díez, y el entrenador, Daniel Bandrés.
Rionda ha comenzado mostrando confianza en Díez y Bandrés para la próxima campaña, con la incorporación del leonés, además, para el cuerpo técnico de la primera plantilla. El presidente valora la temporada recién finalizada “de forma maravillosa, se hizo lo que yo siempre quería. Jugar con la mayor parte de jugadores de casa y de la provincia. Es un éxito tremendo, poder ejecutar la temporada con jugadores de aquí. Estamos muy contentos”. Además, asegura que “Daniel Bandrés seguirá siendo el entrenador. Contamos con el mismo cuerpo técnico. Llegó la pasada temporada, ha hecho una campaña estupenda. Dijo que venía a trabajar y lo cumplió. Compartimos la idea de la apuesta por la base” y añade que “Ricardo colaborará en la parte deportiva con el primer equipo, como entrenador asistente. Seguirá también con la base. Sumaremos en lo deportivo. Queremos que, con los jugadores que tenemos y algún refuerzo, queremos conseguir mantener al equipo en la categoría de Plata. Es una categoría muy diferente, nos las veremos con equipos que nos doblan o nos triplican en presupuesto. Pero, como decía el entrenador, no vamos a tener miedo a nadie. Saldremos a jugar y a darlo todo”.
El coordinador deportivo, Ricardo Díez, comenzó su intervención agradeciendo los apoyos a jugadores y sponsor. “Después de una temporada atípica para todos nosotros, estamos tremendamente agradecidos al conjunto de jugadores que hemos tenido este año. Se han comportado y trabajado como un grupo profesional. También agradecido a los patrocinadores que nos han echado una mano durante todo el año”. Por ello, Díez apunta que “Todo esto nos hace tener una valoración positiva de una temporada muy atípica. Por todas las circunstancias, teníamos esa plaza en División de Honor Plata y hemos competido hasta el último día en todos los partidos en los que hemos estado. Hemos recibido el reconocimiento de federaciones y de rivales. Con el punto y final de esta temporada, estamos tremendamente orgullosos por el trabajo, con el refuerzo de la base. Con esa plantilla asturiana que tenemos. Queremos seguir fortaleciendo esa plantilla con talento asturiano y algún punto que vamos a encontrar fuera de la región”.
Respecto al futuro, el coordinador deportivo asegura que “la próxima temporada se antoja tremendamente complicada. Tenemos claro el objetivo y los pies en el suelo, pero venimos con mucha ambición. Hemos creado un modelo de trabajo, que era una de las premisas que teníamos, un modelo que pueda servir de cara al futuro. También hemos inculcado unas semillas en la base, queremos seguir trabajando en ellas para obtener frutos. Hablando del máximo rendimiento con el primer equipo, estamos viendo que jugadores que queremos intentar traer, lo ven muy positivo. Ese es el mayor indicador de que el trabajo está bien hecho y que podemos seguir creciendo”. Ricardo Díez añade que “podemos y debemos seguir en la misma dirección, tanto en la base como con el primer equipo. La valoración es muy positiva. Animamos a todo el mundo a contar con ese apoyo institucional y de empresa privada, que nos dé ese plus para seguir apostando por todo lo que tenemos. La categoría es muy difícil en cuanto a presupuestos, condiciones, viajes, pero puede ser un buen momento para demostrar que el talento asturiano en el balonmano está muy vivo. Es algo a tener en cuenta en el panorama nacional”.
El entrenador, Daniel Bandrés, sigue la misma línea y otorga una buena nota a la temporada recién concluida. “La valoración de la temporada todos la damos como muy positiva. Se han dado una serie de circunstancias que parecía que estábamos pensando más en el futuro que en el presente. Pero, gracias a la línea de trabajo que tenemos en todos los estamentos del club, considerábamos que era una temporada que podíamos aprovechar para el trabajo, para con jugadores que venían de nuestra cantera y que tenían una gran proyección. En el ADN del club está ir a competir en cada día. Es lo que más nos enorgullece. Hemos competido en todas las pistas y hemos ido a por el máximo objetivo posible. Nos hemos quedado cerca, pero sin perder la perspectiva de que era un año en el que teníamos que sembrar”.
Por eso, Bandrés asegura que “ya estamos en ese futuro y hemos de seguir con las bases que hemos asentado, pero sin perder la perspectiva. Creemos que esta debe ser la forma de trabajar. Tenemos que aprovechar este momento. Personalmente, nunca me había encontrado un grupo de trabajo así. Afrontamos un reto complicado, pero no vamos a renunciar a nuestra filosofía por ello. Por eso, vamos a confiar en la gente que tenemos aquí; no quiero hablar de talento, sino de trabajo. De chicos que se van a comportar de una manera profesional”.
Preguntado por las diferencias que el equipo se puede encontrar en División de Honor Plata, el técnico admite que “hemos aprovechado para recoger datos en División de Honor Plata que acaba de terminar. El nivel está subiendo. Estamos hablando de economías, pero da la sensación de que los presupuestos de los clubes están subiendo. La mayor inversión implica plantillas mucho más reforzadas. A nivel de juego, la comparativa con lo que hemos tenido tendrá un plus físico. Nos vamos a encontrar con mayor envergadura, pero en cuanto a ritmo de juego, nosotros vamos a estar en ritmos de juego más altos. Nos tendremos que equilibrar. Va a ser una categoría muy competida. A ver cómo quedan confeccionados los equipos. Será una Plata muy difícil”.
Por otro lado, Ricardo Díez también alabó el papel de la cantera, de los jugadores asturianos y su peso en el primer equipo y cree que la línea a seguir es continuar la apuesta realizada esta campaña también en las categorías inferiores. “El porcentaje de canteranos es de un 60% y de gente de Asturias es sobre el 80%. Dani y yo decimos que el trabajo que venimos haciendo lo validará la gente a dos o tres años vista. Nuestra gente, con un modelo de trabajo, puede estar en las primeras posiciones de Primera Nacional. Pero ahora, todo cambia. Los chicos empiezan de cero, Dani empieza de cero, yo empiezo de cero. Tenemos que intentar seguir con esta metodología. Creo que están preparados y concienciados de cuál es el camino a seguir. Volveremos a hablar en uno o dos años. Con gente tan joven, estos procesos de rendimiento se tienen que tomar en más tiempo. Este es el modelo a trabajar y lo tenemos que instaurar en edades más tempranas, son cosas que hemos ido haciendo para que, cuando lleguen esas edades de rendimiento, haya una curva de aprendizaje menor. Es cultura de trabajo. Cultura de esfuerzo”, concluye.
