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ENTREVISTA DEL DEPORTE BASE A CARLOS GARCÍA

31-03-2010

Carlos García es, pese a su juventud, uno de los técnicos con más experiencia en el balonmano asturiano. Tras formarse como jugador en el Colegio Inmaculada de Gijón, pasó a ser técnico de los equipos de base de este colegio, además de llegar a ser árbitro de categoría nacional. Desde hace ya, algunas temporadas, se incorporó al organigrama del Base Oviedo, donde esta campaña es el coordinador del balonmano base del club ovetense. Además, tras su paso por el selección asturiana, está dentro del cuerpo técnico de la selección nacional de categoría juvenil.

-¿Qué valoración nos puede hacer de lo que va de temporada para los equipos del Base Oviedo?

Hay un grupo de entrenadores que llevamos en este club desde hace tres o cuatro años, y los resultados cada año van mejorando, si nos fijamos por ejemplo entre la categoría infantil a juvenil, los resultados de este año son mejores que los del año pasado y los del año pasado son mejores que los del anterior. Siempre hay años que se está mejor en una categoría que en otra. Este año en concreto queríamos haber luchado por estos tres títulos, al final, el juvenil lo perdió por un gol después de una dramática segunda fase, el infantil no estuvo todo lo bien que desearíamos y el cadete si no hubiera sido porque varios padres se dejaron engañar por mala gente, interesada en dañar la imagen del club y destruirlo, estoy seguro que hubieran tenido muchas opciones para haberlo luchado, y además, por cierto, este grupo cadete están terminando una temporada fantástica, da gusto ir a verles jugar. Como ves somos bastante críticos con nosotros mismos pero a la vez consecuentes, creemos que es la única manera de progresar, ponerse una venda en los ojos no sirve de nada.

 

-El primer equipo, en su primera temporada en la Primera división, ha estado en los puestos altos de la clasificación. ¿Puede ser la próxima campaña propicia para estar en la fase de ascenso a la División de Plata?

Sería un autentico milagro. Como nuestro propio nombre indica somos un club de base y este año terminan trece juveniles que queremos dar paso a los equipos senior. Es cierto que el senior “A” ha hecho una buena temporada, mejor de lo previsto, es más, el objetivo ha ido cambiando a lo largo del año gracias a los buenos resultados que se fueron cosechando en la primera vuelta, pero no podemos evadirnos de la realidad, plantearse un proyecto para ascender a División de Honor “B” o a Asobal a medio plazo, supondría una inversión económica muy potente, y no estamos en tiempos de plantearnos hazañas semejantes sobre todo cuando estamos en plena crisis económica con recortes en todas las subvenciones, cierre de empresas y demás.

Hay que ser sensatos y saber cuándo es el momento de subir de categoría, si lo hiciéramos ahora o mejor dicho lo intentásemos ahora, destruiríamos a medio plazo los recursos para poder llevarlo a cabo de una manera sólida más adelante. Para mí, es el momento de asentarnos deportiva y económicamente en primera división y mejorar los medios y la estructura económica y deportiva de la base del club, generar la ilusión y los medios comenzando desde abajo, desde los más pequeños, fidelizando a las personas vinculas al club e intentando cada vez tener más y mejor, propagando e impregnando la tradición del balonmano en la ciudad. Es un gran trabajo y además es a largo plazo, pero si se consiguiera sería maravilloso y estaríamos hablando de tener un equipo en Asobal con mayoría de los jugadores de la ciudad y una estructura sólida en la base.

 

 

-¿Tiene el balonmano asturiano actual capacidad para nutrir de jugadores en cuanto a cantidad y calidad a los equipos de categoría nacional que existen en Asturias?

Mi opinión es que sí de calidad teniendo en cuenta que no dejan de ser juveniles que acaban ciclo, pero no de cantidad. Ahora mismo hay cuatro equipos en categoría nacional, son muchos, demasiados. Siempre ha habido tres equipos, es lo normal, uno en cada población con mayor número de habitantes que se practique el balonmano.

 

-Tanto en su club como en los otros conjuntos de la región, se está consiguiendo el regreso a Asturias de algunos de los jugadores importantes que en su momento emigraron en busca de un mejor destino para su carrera deportiva. ¿Puede cambiarse esta dinámica y que los talentos asturianos no salgan con tanta frecuencia de Asturias y al mismo tiempo veamos de nuevo en nuestras pistas a los que están fuera?

Veo difícil que muchos de los que no están, vuelvan, a todos nos gustaría ver a los asturianos que juegan en Asobal, jugando en equipos de nuestra región, pero el regreso supondría una gran inversión económica, no hay que olvidar que estos jugadores son profesionales y a corto plazo no veo a ningún club en Asturias con el poder económico suficiente para plantearse hacer un proyecto semejante. En nuestro caso por ejemplo, Víctor Alonso, es poco probable que se quede en el club la temporada que viene, seguramente recibirá alguna oferta económica y deportiva mejor que la nuestra y más aún, después de haber hecho una gran temporada como esta, ojala pudiéramos retenerlo, pero lo vamos a tener muy difícil.

 

-¿Cómo están enfocando el trabajo de formación en la base de las escuelas de balonmano en Oviedo?

Es uno de los aspectos en los que a día de hoy más me estoy molestando y más ilusión me hace. El resumen es que hay mucho trabajo por hacer, ahora mismo después de dos años de coordinador de las escuelas, conozco el funcionamiento de cada colegio de la ciudad que tenemos balonmano, en realidad estamos en muchos colegios, la captación de esta temporada ha sido un éxito sin precedentes, hemos pasado de tener cinco equipos benjamines a tener doce, esto intuye un gran trabajo pero también una gran labor de entrenadores. Tenemos un grupo de entrenadores jóvenes con mucho potencial que hay que trabajar porque ellos son los que dentro de no muchos años cojan las riendas de nuestros equipos en formación y cuando lo hagan, intentaremos que sea de la manera más optima posible. Aún así las dificultades son muchas, solamente tenemos un colegio con tradición de balonmano, el resto, sí tenemos equipos pero la tradición o nunca la hubo o si la tuvo se perdió, con lo cual hay que generarla. El problema es que si no aciertas en alguna decisión se puede ir a pique una generación. Hay que seguir realizando el proyecto e intentar equivocarnos lo menos posible generando ilusión, no sólo a los críos sino también a los padres y entrenadores para que se enganchen con nuestro deporte. El futuro es esperanzador pero no se puede dar un paso atrás.

 

-¿En que se puede estar fallando para que el balonmano no alcance el nivel de popularidad y participación entre los más jóvenes de otros deportes en nuestra región?

Primero porque pienso que es difícil competir con deportes que ves en la televisión todos los días, segundo porque la sociedad de hoy en día está llevando a los jóvenes más hacia los deportes individuales que a los colectivos, y también hacía una forma de entender el deporte como vía para tener una buena salud. Aún así, el balonmano en Asturias es valorado, es un histórico deporte de la región y además siempre ha sido de calidad, incluso creo que va mucho con la forma de ser de los asturianos. Si se quiere que tenga más repercusión, con lo que habría más practicantes, más clubes, más entrenadores, más actividad, se tendría que hacer algo más que un simple balonmano en la calle, pero eso ya, no depende solamente de los clubes, estos ya tienen suficiente con sacar adelante los equipos con todo el trabajo, dinero, disgustos, adversidades, sacrificios y contadas alegrías, bajo ninguna o casi ninguna compensación económica y encima, en la mayoría de los casos organizar ellos mismos ese día del balonmano en la calle. ¿Porqué sólo hay balonmano en el centro de la provincia?, ¿se ha intentado llevarlo al occidente y oriente de la región?, si la respuesta es sí, ¿porqué no ha funcionado?, ¿hay una estrategia para poder llevarlo a cabo?, se pueden hacer mil preguntas en este estilo, no digo que sea fácil, es que en realidad no lo es, al igual que tampoco lo es dirigir un club o un colegio, lo que critico es que ni se plantee.

 

-¿Cómo está viviendo la experiencia de formar parte del cuerpo técnico del equipo nacional juvenil masculino?

Me siento un privilegiado, está siendo una experiencia fantástica, única. Tener la oportunidad de representar a tu país en torneos internacionales y campeonatos de mundo, Europa, etc……no es algo que se haga todos los días, además trabajar al lado de auténticos profesionales del deporte, te enriquece por minutos. Todavía recuerdo un mensaje de móvil de mi presidente el día que ganamos la final del campeonato Mediterráneo, lógicamente me daba la enhorabuena y me decía que un torneo internacional no lo tiene todo el mundo, me hizo gracia porque hasta ese momento no me había dado cuenta de lo que en realidad era.

 

-Asturias, pese a seguir con un número de licencias muy inferior a otras comunidades, sigue nutriendo los equipos nacionales. ¿Cuál es el secreto?

La calidad de los entrenadores asturianos es muy buena y ahora cada vez más que la vía para acceder a la información es mucho más rápida que hace años. En Asturias a diferencia de otras comunidades hay tradición de buen balonmano. Si los medios que tienen otras comunidades, los tuviéramos nosotros, todavía tendríamos muchos más equipos y mejores jugadores.

 

-¿Cuentan en el Base Oviedo con todos los apoyos necesarios para desarrollar su labor desde la base hasta la Primera Nacional?

Los apoyos nunca son los suficientes pero no nos podemos quejar, o por lo menos eso es lo que me dice la directiva. Sé que el Ayuntamiento se porta muy bien con nuestro club pero la verdad que no sé números concretos. De todas formas y más ahora con el primer equipo en categoría nacional necesitamos un patrocinador, así que, si alguien quiere apostar por un club serio, con gente competente, responsable y con ganas de crecer, que nos lo diga. (jejeje).

 

-¿Cuáles son sus proyectos a nivel personal para el futuro?

Estoy en uno de los mejores momentos, sería prepotente e injusto decir lo contrario, me siento afortunado, estoy haciendo lo que me gusta, lo que inconscientemente siempre quise hacer pero no podía. Estoy en un club repleto de buena gente, entrenadores muy competentes que te apoyan ganes o pierdas y que además somos todos de una forma de pensar muy similar sabiendo a donde queremos llegar. No es menos buena la directiva que nos apoya a todos al cien por cien, sin fisuras, por supuesto a mí entre ellos. Encima de representar a este club, tengo la suerte de pertenecer al cuerpo técnico de equipo nacional juvenil representando a mi país trabajando codo con codo con auténticos profesionales del balonmano y viendo a los mejores jugadores en edad juvenil del mundo. Todo esto no lo hubiera ni imaginado hace poco tiempo, a veces creo que todo llega muy rápido. Con lo que los proyectos que me vengan bienvenidos sean. A mí siempre me gusto mucho trabajar para el balonmano, estoy muy ilusionado con el proyecto de la escuela del club, me encanta trabajar con equipos pequeños, pero no les hago ascos a los mayores tampoco, estos dos años he disfrutado muchísimo con el equipo juvenil. Pero también sé que esto se puede acabar de hoy para mañana, espero que no, pero hay que ser realistas. De todas maneras, mi gran proyecto, el que posiblemente más ilusión me haga es el Club en general. El mundo del deporte es muy complejo, tienes muchos sin sabores, aun así, a veces me sorprendo de la capacidad para volver a ilusionarme a pesar de los disgustos.