El infantil femenino disputa este fin de semana la fase final del Campeonato de Asturias

El infantil femenino del Confía Base Oviedo afronta este fin de semana la fase final de la temporada. En un formato de liguilla todos contra todos, las de Raúl Blanco se medirán, en Gijón, al BMG, al Siero Deportivo y a La Calzada.

El viernes, a las 16:30 horas, será el turno para el primer partido, frente al Balonmano Gijón, en el Palacio de los Deportes. El sábado, el equipo azul se medirá a Siero Deportivo en La Tejerona a partir de las 10:00 horas. Mismo horario y mismo escenario el domingo, para cerrar la fase final ante La Calzada.

Las jugadoras Julia Suárez Tazón y Ana Sánchez Villafañe analizan la temporada junto a su entrenador, Raúl Blanco. Para Julia, Ha sido una temporada súper buena. Al principio no contemplábamos la posibilidad de clasificarnos entre las cuatro primeras. Pasamos de estar sextas en la segunda fase a estar terceras y acceder a la final», reconoce. Para la jugadora «esto demuestra la progresión que hemos tenido en el campo gracias a la constancia y la dedicación diaria».

En ese aspecto, cree que «hemos mejorado en muchos aspectos, tanto individual como colectivamente. No solo ha habido una mejoría muy grande en la parte táctica, sino que también hay un gran progreso en la mentalidad y en la actitud.
Sobre el torneo que tuvimos en Semana Santa, noto una gran mejora en nuestras
relaciones fuera de la pista y yo creo que luego todo eso se ve reflejado en el campo». Por último, asegura que afrontan esta cita «contentas, nerviosas y con muchas ganas. Somos conscientes de que hay dos equipos que han demostrado estar por encima del resto durante toda la Liga, pero eso nunca nos ha quitado las ganas de competir, así que no vamos a dejar de hacerlo ahora y vamos a ir a por todas, porque nunca se sabe lo que puede pasar».

En la misma línea se expresa la portera Ana, quien «valoro muy positivamente la temporada, ya que, aunque se integraran alevines, yo creo que nos hemos sabido llevar muy bien tanto fuera como dentro del campo. Y, aunque en la primera fase nos costase un poco y quedásemos sextas, quedar terceras en esta segunda fase es un reflejo de la mejora del equipo». Es por ello por lo que cree que «hemos progresado tanto técnica como mentalmente, ya que al principio de temporada no confiábamos ni en nosotras mismas ni en las compañeras, y ahora confiamos muchísimo en nosotras mismas y en el equipo. Y esto, aparte de ser gracias a nosotras, es gracias a nuestros entrenadores, Raúl, María, Lucía y Abril, que nos han ayudado un montón. Y a mí, como portera, ha sido un apoyo constante, y para mí ha sido muy importante esta temporada porque he aprendido un montón de ella».

Por último admite que «la afrontamos con muchas ganas, ya que es la primera Final Four de todas las jugadoras. Creo que, aunque es un equipo muy complicado y hay otros dos equipos que durante toda la temporada han estado por encima de nosotras, si jugamos como el equipo que somos, podemos competir contra quien sea y esperamos cumplir todos los objetivos que tenemos».

El entrenador, Raúl Blanco, admite que la temporada ha sido buena y cree que «al final son niñas infantiles. La intención de estas categorías es trabajar, intentar mejorar poco a poco y ser cada vez más capaces de hacer cosas diferentes y
nuevas». Por ello, admite que el equipo ha progresado «en la capacidad, tanto individual como colectiva, de leer situaciones de juego, aprender a jugar colectivamente, ser capaces de hacer cosas diferentes y saber cuándo tenemos que ir más rápido. Al final es empezar a jugar, coger experiencia, coger bagaje e ir capacitándolas para etapas posteriores».

Por último, apunta que afrontan estos partidos como «un premio al trabajo conseguido, a la evolución a lo largo del año, y lo afrontamos de la única manera que puede ser: intentar competir lo máximo posible, jugar lo mejor que sabemos, intentar dar guerra a todos los equipos y seguir aprendiendo».